viernes, 7 de abril de 2017

RESEÑA DEL LIBRO: "Las vueltas que da la vida"



LIBRO: Las vueltas que da la vida
AUTOR: Cristin Ferro
GÉNERO: Romántica
EDITORIAL: LXL Editorial
PÁGINAS: 162
PRECIO: 2,99 €
COMPRA EN: Amazón




Nace en Gomariz, una pequeña localidad de Ourense, el 23 de Julio de 1986. 

Desde pequeña ha sido una lectora empedernida, devorando todos los libros que cayeran en sus manos. 

A medida que pasaron los años fue decantándose por la romántica sin descuidar los demás géneros. 

De niña escribía pequeñas cosas, relatos o cuentos que con los años se perdieron y que ahora trata de recuperar. 

Colaborando con una amiga crean un blog donde realizan reseñas de todo tipo y, con el apoyo de la misma, empieza a escribir de nuevo, dejando así salir lo que llevaba dentro. 

Sobra decir que escribe lo que siento, como lo siente y cuando lo siente. 

La realidad es que escribe lo que su cabeza le va dictando. 

Las ideas preconcebidas y los intentos de guiar una historia por donde pensaba al principio, no valen. 

Su mente toma el control y la guía por los derroteros que ella mejor considera. 

Pasión, dolor, amor, tristeza, amistad, pérdida, felicidad y miles de sensaciones más que su cabeza deja fluir a través de sus dedos.





Victoria es una recién licenciada, una mujer de armas tomar, desagradable y muy desconfiada, pero buena amiga de sus amigos. ¿Cuantas veces habrá escuchado las expresiones?; "las vueltas que da la vida" o, "¿Qué hace una chica como tú en un sitio como este?" 
Hace nada estaba con Fran, su amigo inseparable, en la fiesta de graduación y un rato después se despertó acompañada de un completo desconocido y su mente llena de lagunas… 
¿Qué ha pasó en aquella habitación? ¿Puede una chica que ha tenido una adolescencia complicada encauzar su vida, tanto en el plano personal como profesional? 
Los meses pasan y Victoria sigue sin recordar que paso esa noche. Solo recuerda cierta parte de su anatomía masculina que la hace sofocar y andar por las nubes. Hasta que un fatídico día, el destino lo vuelve a poner frente a ella… ¿Él la reconocerá? ¿O tendrá lagunas como ella? Sus amigos la apoyarán en una disparatada aventura que es su vida, donde encontrará el amor, ¿o no?



Este es el primer libro que leo de esta autora y he de decir que no me ha gustado mucho, lo que ha propiciado que se me haya llegado a hacer un poco pesado, ya que estaba deseando acabar de leerlo y creo que eso ha provocado que el libro me haya dudado más tiempo del esperado.

La verdad es que cuando supe de la existencia de esta novela me llamo mucho a la atención su portada, creo que debí de intuir que la chica estaba un poco loca y que el libro me haría reír, cosa qué en parte es cierta, debido a que las locuras de su protagonista unida a los momentos de cabreo de Vicky me arrancaron alguna que otra carcajada.

No puedo quedarme con ningún personaje en especial, pues tal cómo está contada la historia todos están muy bien situados, apareciendo en el momento ideal y hay momentos en el que en mi opinión todos son muy cabras locas e infantiles.

Este libro no es muy largo por lo que se puede leer en poco tiempo, aunque todo depende de si su lectura engancha y ése no ha sido mi caso.

La novela principalmente trata de esa noche loca en la que una estudiante sale con sus amigos a celebrar su graduación y conoce a un chico con el qué cree que sucede algo en la habitación de un hotel, pero que al día siguiente ella no recuerda casi nada por culpa de la resaca.

Pero como suele suceder a veces, la vida da tantas vueltas que nunca se sabe si en un futuro no muy lejano las cosas cambian tanto que cuando menos nos lo esperamos nos encontramos con quién tal vez menos nos esperamos y en el lugar menos indicado. 

Eso es precisamente lo que le ocurre a Vicky cuando se encuentra con "V" don perfecta, que es el mote que ella le pone al chico de aquella noche y cree que él no la recuerda.

La historia tal y cómo termina deja una puerta abierta a una segunda historia y mi deseo es que salga pronto, con la sugerencia de que sea menos loco; es decir, que sus protagonistas tengan más momentos de lucidez y de menos locura, más que nada, porque me ha parecido algo infantil y he tenido momentos en los que me daban ganas de comerme a Vicky.